PASADO, PRESENTE Y FUTURO DE UN RÍO URBANO – EL FRANCOLÍ- RECUPERACIÓN PAISAJISTA Y FUNCIONAL  DEL RÍO FRANCOLÍ  EN EL TRAMO URBANO DE TARRAGONA.

PASADO, PRESENTE Y FUTURO DE UN RÍO URBANO – EL FRANCOLÍ- RECUPERACIÓN PAISAJISTA Y FUNCIONAL DEL RÍO FRANCOLÍ EN EL TRAMO URBANO DE TARRAGONA.

Reflexiones iniciales.

Actualmente, casi nadie pone en duda que los ríos y sus áreas fluviales son uno de los espacios naturales más relevantes y apreciados de una ciudad, sin embargo, es más difícil ponerse de acuerdo en cómo ordenar dichos espacios y cuándo  iniciar-desarrollar estos proyectos.

Tarragona, es un caso paradigmático de esta situación, en la que el río ha sido considerado históricamente más un problema que una oportunidad; pero en el que todos los implicados siempre han valorado su gran potencial urbano, al menos sobre el papel.

Desde las últimas obras de encauzamiento y amurallamiento del tramo final de río, en el año 2003; en las que se aprovechó para “sembrar un poco de césped” en sus laterales e iluminar discretamente los muros de protección, esto ha sido todo hasta hoy.

En nuestro entorno más cercano tenemos ejemplos de actuaciones  que han afrontado este  reto con resultados muy satisfactorios;  recordemos,  el Parque fluvial del Besós (BCN), Recuperación de los márgenes del Llobregat (BCN), Parque de las Aguas en Montcada i Reixac (BCN), Espacio fluvial río Segre (Lleida), etc. y otros de mucha más envergadura, como  el Ebro en Zaragoza, el Guadalquivir en Córdoba, el Manzanares en Madrid, etc.

En Tarragona, aunque un poco tarde, un nuevo planeamiento aprobado  y  nuevos “planteamientos de ciudad”, reconocen  la importancia del río como una de las piezas de mayor relevancia, otorgándole la calidad de elemento singular articulador (más que separador) entre las dos orillas de la ciudad.  De esta manera el río se integra en la estructura urbana de la ciudad, tanto a través del nuevo viario (nuevos puentes), como en la ordenación de su entorno y se formula también como gran eje verde articulador del territorio.

Las actuaciones realizadas hasta la fecha, (encauzamiento, muros de protección, cesped etc.) más que una apuesta decidida de mejora del paisaje urbano e integración del río a la ciudad, y como alguna vez se dijo desde el Ayuntamiento…buscando “calidad de vida ycohesión”, “eje vertebrador y de unión”… no han sido más que actuaciones forzadas por los propios hechos que provocaban las crecidas e inundaciones del río, sobre todo la ocurrida en el año 1994.

Desde la perspectiva de los gestores de la ciudad, podemos hacer un diagnóstico  rápido de que significa(-ba) el río  para ellos… Términos como cicatriz, frontera, barrera, etc.… explicitan de alguna manera  la consideración  que desde  siempre se ha tenido en relación al río, una realidad evidente que no se ha conseguido solucionar ni transformar con el paso de los años.

Sin profundizar mucho en la historia del urbanismo de Tarragona, solo hace falta echar un vistazo cronológico a diversos planos  de la ciudad, para entender  cuál ha sido esta relación río – ciudad en el último siglo.

Como decíamos anteriormente, el río Francolí  ha sido históricamente  para Tarragona, el límite que separaba la ciudad de los campos de cultivo de poniente,  el núcleo urbano de los núcleos periféricos (barrios) y zona industrial, la ciudad consolidada de la ciudad en formación; realmente una frontera a  modo de muralla virtual, agravada si cabe, por su propia topografía que la convertía realmente en “cicatriz” o “hendidura”, y  -menospreciado- por su poca entidad como río, debido a sus caudales mínimos e intermitentes.

En este contexto urbanístico hay que añadir la aparición en escena del Puerto, del pesquero, del industrial y del  deportivo. Todo un panorama que ha ido afectando a lo largo de los años la configuración actual del río y de su entorno.

Pasaremos por alto, la propuesta infructuosa del Plan General del 1982 de Lluís Cantallops, intentando cambiar la desembocadura del río, proponiendo eliminar  la curva existente a 90º (que tantos problemas ha producido) por una salida natural recta en dique, organizando y separando las dos zonas del puerto, la industrial de la pesquera y deportiva.

La imagen aérea de la ciudad es  elocuente y clarificadora, el río se convierte en un límite  natural entre la ciudad consolidada y los crecimientos periféricos e industriales. Los accesos a ella  desde poniente, han de realizarse a través de “puentes”, tres concretamente, el último del año 2003. El cuarto puente, el más cercano a la desembocadura, corresponde a la vía férrea; y aún hay proyectados dos más según plantea el nuevo POUM de la ciudad.

Quizás forzados por el panorama legislativo, normativo o de planeamiento, la verdad es que estamos en el momento crucial de reformulación y recuperación de un espacio que hasta ahora ha sido considerado como “el detrás” de la ciudad; una ciudad, más preocupada en diseñar su “Fachada Marítima” que en “dignificar “su fachada fluvial y dotarla de contenido urbano y social.

Ya podemos comenzar a hablar de dos fachadas para la ciudad de Tarragona, una marítima y otra fluvial, ambas en el horizonte de las futuras realizaciones de la ciudad.

La elaboración  de estos tres documentos coincide con un momento clave en la planificación de Tarragona, la revisión del POUM y la redacción de la AGENDA21 LOCAL.

Vistos los antecedentes de este proceso y llegados a este punto, el  Ayuntamiento de Tarragona ve la necesidad de integrar y actualizar estos tres documentos en un único instrumento de gestión – el Plan de los espacios verdes de Tarragona (PEVTA) – que unifique las estrategias y políticas de actuación que deben orientar las decisiones municipales sobre el sistema de “espacios verdes, la planificación del espacio público y la conservación y fomento de los espacios naturales que rodean la ciudad.

Este documento se concibe especialmente como herramienta facilitadora de los procesos de decisión (de gestión, planificación y priorización de “actuaciones) de la Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Salud del  Ayuntamiento; pero también para ser un instrumento de coordinación entre las diferentes áreas del “ayuntamiento con competencias directas o indirectas sobre el” espacio público y los espacios naturales: Urbanismo, Oficina de Proyectos, Espacio Público, Movilidad, Cultura y Patrimonio.

Con esta voluntad integradora y de coordinación de las políticas municipales, el POUM de Tarragona recoge en su normativa, en su artículo 145, que “el planeamiento derivado deberá seguir las directrices contenidas en un Plan de espacios verdes del término municipal de Tarragona que debe aprobar el Ayuntamiento, en relación a los criterios de su localización, forma, etc. “

Después de más de diez años de espera, ya tenemos los instrumentos de planeamiento necesarios  para poder iniciar la verdadera puesta en escena y revalorización de la fachada y espacio fluvial del Francolí en Tarragona.

A esta situación, también ha favorecido, evidentemente, las recientes Leyes de protección del paisaje, más sensibilizadas  hacia los valores culturales, simbólicos y de imagen urbana de la ciudad así como la mayor sensibilización ciudadana hacia la preservación de los elementos naturales.

Las actuaciones realizadas, hasta el momento, como ya se ha comentado anteriormente, han sido solo lo que podríamos llamar obras de acondicionamiento técnico. La superficie verde “cespeada” generada no cumple con  los mínimos requisitos para convertirse en un espacio lúdico  de calidad, que promueva esa cohesión social, calidad urbana y de vida demandas por la sociedad.

Por otra parte, en la zona norte de esta nueva fachada fluvial urbana que queremos promover, tenemos ya un espacio verde ejecutado, precisamente el Parc del Francolí, que puede convertirse en el primer episodio de este gran eje verde urbano que ha de servir, ahora sí, de elemento de vertebración en la ordenación de la ciudad y de nexo de unión de los barrios de poniente con la centro urbano.

PROPUESTA DE  ACTUACIÓN |PROBLEMAS EXISTENTES

– CRECIDAS E INUDACIONES

El  Francolí, a su paso por Tarragona, es de caudal inestable y discontinuo, típico río mediterráneo de tamaño pequeño. Además  también tiene episodios de crecidas con la consiguiente problemática de desbordamientos e inundaciones.

– FALTA DE PROPUESTAS DE USO Y DE CONDICIONES PARA USARLO.

Disponer de un espacio libre para la ciudad, no significa extender un manto de césped y ya está. Se han de generar escenarios “habitables”, con una eficiente conservación y  llenos de actividad social e individual,  ofrecer a los ciudadanos múltiples y más ricas oportunidades para el disfrute personal, para el ocio colectivo y para el deporte y, en general, para las nuevas prácticas de tiempo libre que una sociedad moderna demanda y exige.

LA RECUPERACIÓN FUNCIONAL

En este nuevo capítulo, la apuesta definitiva por recuperar un espacio esencial para una ciudad moderna, no se puede pensar en actuaciones a modo de “decorados” que no generen actividad y uso para la población.

El Francolí, en su nuevo papel urbano,  se quiere configurar también en el territorio del Camp de Tarragona como eje verde supramunicipal.

Las actuaciones  a realizar deberían  buscar esta   multifuncionalidad de un espacio entendido como:

  • El río como espacio lúdico-deportivo.
  • El río como espacio educador. Para la realización de actividades escolares entorno al paisaje natural.
  • El río como espacio de actividad agrícola. Retomar y reforzar actividades como “huertos urbanos”.
  • El río como corredor bilógico, mantiene la continuidad física que conecta de norte a sur otros espacios naturales.

La restauración de ríos puede interactuar con la ordenación territorial y convertirse en una herramienta idónea para evitar o paliar los efectos de las crecidas e inundaciones periódicas o esporádicas. Por un lado, la recuperación del máximo posible del territorio fluvial supondría eliminar de forma directa los riesgos para quienes ahora ocupan este espacio. De otro lado, a través de la ejecución de proyectos de restauración fluvial, tenemos la oportunidad de generar zonas de amortiguación de las inundaciones, en las que se favorezca que el río inunde los tramos restaurados y de esta forma disminuya el efecto de la inundación aguas abajo, en zonas donde podrían producirse graves daños.

CONCLUSIONES Y APUESTAS DE FUTURO

La rentabilidad social de los proyectos públicos es un aspecto esencial de la política urbanística de las administraciones locales,  pero también económicamente  estos proyectos suponen  una inversión “muy rentable” para la hacienda local.

La fachada fluvial de Tarragona es la puerta de  entrada  a todos  los visitantes que llegan desde las zonas turísticas más tradicionales de poniente y el sur, como Salou, Cambrils, Port Aventura, etc.

Un proyecto de estas características, que cree una gran zona verde conectada con otras de la ciudad, mejorará  la competitividad de la ciudad en oferta turística. Actividades como alquiler de bicicletas,  establecimientos de hostelería cercanos y negocios dentro de la propia zona verde, como kioscos o pequeños bares, revitalizaran la zona asegurando la presencia de público.

Es importante también,  disponer de los instrumentos de gestión necesarios que garanticen la consecución de los proyectos en  plazos asumibles para la administración local y dentro de un  planning económico “sostenible”.

Precisamente ahora que conceptos como sostenibilidad, urbanismo sostenible, eco-ciudades o ciudades verdes smarts citys, protección y valoración  del paisaje empiezan a estar en “consideración” por la sociedad… podemos plantearnos una serie de retos para el futuro:

Repensar los espacios libres… no solo como espacios en los que “no hay edificación” sino como espacios “para el ciudadano”, en los que pueda desarrollar parte de sus actividades de ocio y tiempo libre en condiciones óptimas.  Promover su uso es una labor institucional tan importante como concebirlos, proyectarlos, ejecutarlos y mantenerlos.

– La promoción del espacio público ha de tender a fomentar el uso social del mismo para rentabilizar mejor las inversiones públicas realizadas, aprovechando, al mismo tiempo, para incidir en los aspectos educativos y divulgativos que se puedan llevar a cabo.

–  Crear una estructura conectada de espacios públicos que vertebre  el tejido urbano de la ciudad y provoque la conectividad social.

Promover la cultura del agua. Al fin y al cabo, estamos hablando de “recuperar” el río para la ciudad. El espacio fluvial del Francolí no se caracteriza por su caudal, ni por su continuidad, pero se podrían empezar a plantear estrategias hidráulicas que garantizaran un caudal mínimo, al menos en el tramo urbano, de  pequeña escala, de retención del agua para acumularla, para reducir su velocidad, para humidificar el territorio y para el control hidrológico en los entornos agrícola y urbano.

Joaquín Aguilera Torres. arquitecto | Gestor de Proyectos urbanos y espacio público.

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2 comentarios sobre “PASADO, PRESENTE Y FUTURO DE UN RÍO URBANO – EL FRANCOLÍ- RECUPERACIÓN PAISAJISTA Y FUNCIONAL DEL RÍO FRANCOLÍ EN EL TRAMO URBANO DE TARRAGONA.

  1. De que sirve un proyecto inagurado el 2003 y que sufre un abandono tremendo y una destrucción de su entorno por parte de las empresas químicas que entierran sus oleoductos sin la exigencia de dejar todo como se lo encontraron, esa zona donde plantaron “un poco de cesped” la destruyeron sin dejar el sistema de riego que había instalado, los caminos para pasear y practicar deporte estan abandonados y son peligrosos. Nadie ha pensado en una pasarela peatonal para cruzarlo, en cambio si hace falta un radar de tramo, tranquilos que pondremos dos pasarelas y las que hagan falta. La cultura de agua que nos comentas está sometida a la mala práxis de los que son responsables de su eficacia, Agencia Catalana del Agua, Medi Ambient de la Generalitat, El Ayuntamiento de Tarragona y hasta la Organización Mediterranea pasan olímpicamente de hacer nada por mantener el cauce limpio, y la zona recuperada con un mínimo de dignidad para la imagen del río, de la ciudad y sobretodo para el disfrute de los ciudadanos.

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  2. Completamente de acuerdo con usted. Pero nuestra obligación como ciudadanos y “propietarios” de nuestra ciudad, de su paisaje urbano, de sus monumentos, de sus arboles, de su río, etc, etc….es seguir manifestando nuestro descontento y muchas veces desasosiego y pena por el abandono y maltrato que sufre nuestra ciudad… no todo es Jocs del Mediterrani y Mercat ¡¡¡ por cierto , de momento aplazado uno y el otro después de 10 años de obras, ahí queda. Gracias por perder unos minutos en la lectura de mi articulo.

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